SEXO

Lo he escrito así, en mayúsculas, por dos razones:

-Una es que probablemente alguien acabe enlazando con otras intenciones a esta página por el google y tal vez le guste lo que lea (si buscas un poema sobre sexo, tranquilo, está al final de este post).
-Otra es reivindicar el derecho a decirlo; porque quiero: sin pop-ups, sin playboys, sin bondage y sin ser por ello una pervertida.

Me he pasado toda la vida recibiendo dos impresiones contradictorias en torno al sexo:
Por una parte no se considera más que un aspecto vacuo de algo más grande y profundo que llaman amor, sin éste el sexo parece ser algo trivial, feo, prescindible, poco más que un juego.
Por otro lado, para la mayoría, una pareja sin sexo no es una pareja; si se realiza con otro ésta se rompe, forja historias melodramáticas en los círculos de amistades y condiciona inevitablemente toda relación social entre hombres y mujeres.

La poesía, que tanto gusta de conceptos abstractos e intangibles, parece compartir esa primera visión condescendiente y se centra en el amor, tan manido, dejando lo demás, a lo sumo, para la poesía burlesca y socarrona: Poemillas zafios para gente vulgar, porque.... admitámoslo señores: El sexo no es poético.

Yo he escrito unos cuantos poemas de amor (más de los que me gustaría admitir y bastante flojitos la verdad) pero, se trate de cantidad, calidad o intensidad, sin duda he disfrutado muchísimas más veces en mi vida del sexo que de las que he estado enamorada, influyendo siempre de algún modo en las decisiones que me han constituido en lo que soy...

Y si es tan importante.... ¿por qué no dedicarle al menos un poema?
¿por qué transfigurarlo o esconderlo tras mil nombres?
¿por qué nos da vergüenza?


Sexo, profuso y empapado,

vertido en cada gesto, irresponsable


áspero y profano. Te amaré


profunda y breve,


plena, henchida, sudorosa,


postrada entre tus piernas e insaciable.



Surcándote la piel a la deriva


suspiro: "Dame más"....(Entre nosotros,


me encanta pedirlo) Que sean dignas

las demás y corrupto su deseo.

Te dejo hacer y haré lo inconfesable


calada de tu olor hasta los huesos,


inmersa en el torrente de tu sangre.



El alma en paz y limpia la conciencia


solo hoy, en esta noche, en este instante


te amo con locura. Al fin y al cabo


es fácil: No existe otra manera.


1 Comment:

pjara said...

He llegado aquí desde el blog de Elías, la lengua. Muy buena la reflexión, también el poema.