Listas

Tengo una lista, aquí, en alguna parte
de buenas intenciones incumplidas:
Cosas que he hecho,
cosas a medias,
cosas que ya no quiero.

Se enrolaron
sin orden ni concierto, sin motivo,
curtidos polizones, capitanes intrépidos,
marinos para un charco de agua dulce.

Y no diré eso de:
En realidad, yo nunca quise hacerlas,
que no quedó remedio, era muy joven
y tan ingenua ¡Si no me dieron
oportunidad ni alternativa! Que, bueno,
tú me entiendes, ya se sabe, cosas de la vida...



Qué diferencia
la acción del movimiento,
voluntad e inercia,
historia y aventura.
Qué derrota
nos abate a la deriva.

Dejarse llevar, leve y ajeno,
tras oscuras señales que no entiendes,
por los designios de un futuro ya escrito,
enterrando, avariciosos, las monedas
que nunca hemos gastado. Transcurriendo...

No puedo
No debo
No hay tiempo
Ahora es un riesgo
Más adelante
Quizá algún día
Estoy en ello
Ya es tarde


Ahora, al exhumarla, enfurecidos,
reclamamos nos devuelvan nuestra vida
en mejores condiciones para usarla:
sin límites ni roces, instrucciones,
repuestos, asistencia, garantías
de ser lo que quisimos.

Y eso hemos sido.



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Hace algún tiempo vi Ahora o nunca, película que tuvo originalmente el ilustrativo título The Bucket List.
La expresión kick the bucket se traduce como estirar la pata, es, por lo tanto, una lista de cosas que te gustaría hacer antes de morir.

A los americanos les encantan las listas: de la compra, de cosas por hacer, de objetivos empresariales, de gastos e ingresos, de aficiones... No hay un solo libro de autoayuda que no empiece por solicitarte dos columnas de virtudes y defectos. Los listados, potentísimas herramientas de planificación en las manos adecuadas, es una afición que comparto, aunque de una manera un tanto sui generis y desorganizada.

Yo también tengo una "bucket list" (la de la imagen) que escribí con 17 años, mucho menos ambiciosa y más realista, aún pululando entre mis cosas: me recuerda lo que era, lo que quería ser y lo que soy.
Como a Morgan Freeman, ya no me sirve; tendría que escribir una nueva de caducidad temprana. Cambiamos, está claro y, aunque sería una ingenuidad pensar que no nos cambian, que somos independientes y libres de circunstancias, poseemos un poder de decisión sobre nuestras propias vidas mucho mayor del que nos concedemos. Con más o menos opciones a nuestra disposición, salvo causas mayores, al final siempre lo hecho ha sido deseado.

A posteriori podrá parecernos mejor o peor, podremos considerarlo el mayor error de nuestra vida o una mala elección, pero habrá sido nuestra. Admitir los errores como tales requiere cierta madurez y valentía, pretender esconderlos tras la falta de opciones es una excusa barata, una frase hecha que dice aquello de la culpa es de la sociedad; Estoy de acuerdo, la sociedad, como los genes, es una gran hija de puta, la gran desalmada, pero no te pone ninguna pistola en la sien.

No soporto a la gente victimista, tal vez porque en parte yo también lo soy y mi propio soniquete me chirría. Su inactividad, su desidia llorona que van plañendo por todas las esquinas, agota la poca paciencia que poseo. Es verdad que muchos de ellos han tenido una vida difícil, pero es que a veces parecen un sketch de los Monty Python, intentando ser los más desgraciados de todos: mírame, que penita doy, dame consuelo, dime que guai soy y que malvados los demás, ínflame el ego, compadéceme, defiéndeme, dame tu sangre porque tú, tú no trabajas, tú no has tenido que hacer horas extras, ni malabarismos para llegar a fin de mes, a tí las puertas se te abren en todas las empresas y te regalan un piso y un coche en cada tienda. Nunca te han roto el corazón, ni te han traicionado tus amigos, ni han infravalorado tu trabajo, ni se han reído de tí. Tú, tú lo tienes todo en la vida y por eso yo no tengo nada y no puedo avanzar, siéntete culpable, sufre, sufre por mí, que no puedo hacer lo que quisiera...

Que asco me dan los pusilánimes.

4 Comments:

MsNice said...

También hay que tener valor para admitir que todos en algun momento, somos victimistas y siempre nos chirría, tal vez porque sabemos que no conduce a nada.

Hoy no sé por qué estamos todos pensando en determinadas variaciones de lo mismo, si no te lo crees, mira lo que escribe hoy una amiga y dime si no te sientes identificada -yo sí, al menos.

Los Monty Python son un clásico remedio contra la desilusión. ;-)

Farándula said...

Pues sí, sí que me siento identificada. La canción no la conocía (yo es que de Bob Marley sólo conozco los tres temas de siempre que ponen por ahí) pero me ha encantado. Redundando en la misma idea, pero otro estilo, enlazo a dos canciones del rapero Chojin, que cuanto más lo oigo, más me gusta:

Quisiera ser
No más

Los Monty Python es lo mejor que han dado los ingleses al mundo xD (eso y Terry Pratchett).

PD: Respondiendo a lo que dijiste en el foro, sí, el Practice English es un juego de la Nintendo DS y, si tras 8 cursos, que no años, dando inglés (aprobándolo con nota, que es la coña), todavía no soy capaz de mantener una mínima conversación o entender una canción, los profesores de inglés se tienen bien merecida su desaparción (y si eres la excepción, bien por tus alumnos). No, en serio, el programa está muy bien y me sirve para practicar la audición y pronunciación que nunca enseñan en las escuelas.

MsNice said...

Fándula te estás quejando del sistema educativo y no de la gente, aunque claro la gente conforma el sistema, siempre.

Dzal said...

Es parte de la liberacion y la limpieza de uno expresar las cosas, de ahi las listas.
Enumeracion aseptica de nuestras preocupaciones esperanzas y miedos.
particularmente nunca fui muy bueno con hacer listas, y menos cumplirlas.
Es como darte una fecha limite para existir, sobrevivir o ser feliz y siempre tuve problemas con las fechas de entrega, impedian que disfrutase de lo que estoy haciendo.
Y en todo caso aun habria cosas que no habria hecho; algunas gracias a Dios, pq hoy en dia no me habria gustado que formaran parte de mi vida, otras estan en proyecto aun y otras aplazadas irremisiblemente.
Pero todos somos victimistas en algun q otro momento de nuestras vidas y no todos tenemos tu coraje Pat para avanzar.
Y no veas lo aburrido que es estar depre...