Impresión bajo demanda: Lulu vs Bubok

Hace ya unos cuantos meses comenté mi intención de publicar el poemario Retazos mediante el servicio de impresión bajo demanda (o como se llame) de Lulu. Justo cuando ya estaba con los últimos retoques de mi proyecto llegó la presentación oficial de Bubok, una nueva empresa de manufactura española y espíritu similar, aun en fase Beta, pero que aspira a convertirse en un serio competidor para el padre de Red Hat en este lado del charco.

Tras haber probado ambos servicios he decidido hacer una pequeña comparativa en base a mi breve experiencia de autopublicación (muy diferente de los tradicionales chupasangres de la autoedición o co-edición) que espero sea de utilidad para aquellos que deseen optar por esta modalidad.

Como el tema da para mucho, lo dividiré en varios post en los que analizaré los siguientes aspectos:


Lulububok

Orígenes

Lulu es una empresa norteamericana nacida en 1999 de la mano de Bob Young, cuya carrera ha estado íntimamente ligada al mundo del software libre; co-fundador de Red Hat, una de las distribuciones más famosas y lucrativas de GNU/Linux, y muy crítico con la industria editorial vigente, demostró la viabilidad de la impresión bajo demanda como negocio.
El CEO de Bubok es el madrileño Ángel María Herrera quien, sin ser ningún novato en esto de las nuevas tecnologías, posee una trayectoria personal y empresarial mucho más vinculada al ámbito cultural.

Dos perfiles, tecnológico y editorial, que se corresponden con las dos caras de la moneda del pod y provocan la duda de siempre sobre quién debe dirigir una empresa: ¿quién administraría mejor una farmaceútica? ¿un experto químico o un empresario?

Diseño y navegación

Ya se sabe que sobre gustos no hay nada escrito, pero en mi opinión el diseño de Bubok está mucho más logrado, y si no, comparen:


Además de estar configurado para una resolución mayor a 800x600 (no entiendo la fijación que existe con algo que ya no usa ni cristo) tiene una valiosa propiedad que escasea en internet: la sencillez.

La estructura de la página principal de Bubok se basa en:

  • Tres enlaces: Blog, librería y ayuda, más los dos links correspondientes a identificación y registro.
  • Un accceso al proceso de publicación (requiere estar logueado, enlace, por lo tanto, completamente innecesario)
  • Dos vídeos: uno de presentación y otro tutorial al más puro estilo Internet para megatorpes
  • Previsualización de los dos últimos posts del blog
  • El libro destacado (por razones ignotas sobre las que es mejor no conjeturar)
  • Últimos lanzamientos: Cosa que se agradece ya que, al menos por un día, tu libro estará en portada.
  • Al pie lo de siempre: Información corporativa, contacto, nota legal, enlaces varios...

La navegación es otra historia... todo muy bonito, sí, pero funciona a pedales. La velocidad de carga (fallo que comparte con Lulu) sin llegar a ser desesperante, deja bastante que desear.

Las ventanas en primer plano que se abren para la identificación y registro (similares a las que aparecen al usar el cuadro de búsqueda de este blog) son también muy chulas durante aproximadamente los primeros cinco segundos porque, amigo, cada vez que reinicies el navegador (aunque hayas marcado que recuerde tu usuario y clave) tendrás que volver a identificarte.

Lulu, en parte por tener mayor número de opciones y tal vez por cierto afán mesiánico, se dedica a la multiplicación de los panes y los peces, poniendo enlaces redundantes a diestro y siniestro (11 sólo en la cabecera) en un laberinto autorecurrente que puede amedrentar al más voluntarioso de los novatos.

Tras los tres primeros intentos de conocer las maravillosas posibilidades que ofrecen para, por ejemplo, libros de recetas, guías de viajes y comics, empiezas a notar que todo se limita a el mismo proceso de publicación. ¿De verdad son necesarias tantas páginas para un único servicio? (será que no entiendo de marketing).

Respecto al sistema de búsqueda, lo comentaré en el apartado de Librería y catalogación, que es donde más utilidad tiene.

Conclusiones parciales

Hasta aquí hemos visto las primeras impresiones, una especie de tarjeta de presentación. Puede parecer irrelevante, pero a la larga tienen su importancia, no tanto para posibles usuarios de los servicios, (que no dudarán en lidiar con el servicio técnico cuanto sea necesario) como para futuros compradores de nuestros libros.

En el próximo post trataré el sistema de ayuda y, la parte que más nos interesa, el proceso de publicación.

6 Comments:

Paco Mesa said...

Vaya. Hace poco he realizado un comentario hacerca de Bubok. No lo encontré lento, la verdad.

Respecto a la temática y número de enlaces también habría que ver la cantidad de libros de cada sitio. Podría poner el ejemplo de Amazon.

Farándula said...

Paco

Pues yo los he probado tanto en firefox como en explorer y la carga de la página me parece bastante lenta (al menos en comparación con otras webs que visito)

Respecto a los enlaces, no me parece nada práctica esa tendencia de muchos sitios (amazon incluido, que ser líderes en su campo no les descarga de errores) de poner enlaces que, ni ayudan, ni orientan, ni son en ningún sentido necesarios, cuando estarían mucho mejor estructurados en subsecciones (es un poco como la gente que llena su escritorio con decenas de accesos directos para cosas que ni usa).

El prototipo de sencillez al que me refiero, respondiendo con otro ejemplo, es google, un cuadro de búsqueda y cuatro enlaces básicos... ya está, el resto en páginas independientes (y no será porque google tenga pocos servicios y usuarios).

De todos modos, aún queda mucho por decir en los próximos posts... espero verte por aquí.

Saludos

Aisling said...

Hola, Fara.

Sobre la publicación sobre demanda, yo todavía tengo sentimientos encontrados. Por un lado me gustaba la idea de no desperdiciar papel (una de las enormes ventajas que le vi a la edición digital) y por otro tiemblo ante la idea de lanzarme a la aventura de publicar sin tener un editor al cuidado.

Estoy por entrar a Bubok (por ahora, solamente conozco Lulu en inglés) para ver como está. Qué suerte que se cuente con semejante ventaja en aquel lado del charco.

Saludos desde México, y gracias por visitar mi blog... ahora con muchísimo gusto estoy dándome una vuelta por los tuyos. Cuando te animes a publicar en alguno de estos medios, no te olvides de avisarme.

Farándula said...

Hola Aisling

Gracias por pasarte.

Sólo comentarte que Lulu, aunque sea una empresa americana, sí existe en español. Aunque supongo que tú, siendo traductora, no tendrás problemas con el inglés :) Por lo que sé, distribuyen a casi todas partes.

La ventaja que ofrecen estos servicios no es sólo hacer una edición digital y ahorrar papel, sino que cualquiera puede comprar una copia impresa y el autor recibe beneficios por ello.

Ventajas respecto a editoriales tradicionales:

1-No tienes que ir mendigando una oportunidad y, a veces, hasta pagar, para que te publiquen

2-Te llevas el 80% de los beneficios (aunque los costes de producción son bastante elevados)

3-No estás atado a ninguna empresa concreta, eres libre de coger tu libro y llevártelo a otra parte.

Eso sí: tú te lo guisas, tú te lo comes. Maquetación, ilustración, corrección... todo corre de tu cuenta.

Por cierto, ya me animé a publicar hace tiempo, puedes ver mi tienda en Lulu en este enlace:
http://stores.lulu.com/farandula

(en bubok aun estoy pendiente de resolver unos cuantos problemas)

Saludos

Anónimo said...

He leido los comentarios comparando los dos sistemas, pero veo que no esta completo y me gustaria saber si será completado en breve, puesto que me parece un trabajo completo y me gustaria conocer como tratan los otros apartados.
Saludos

Farándula said...

Anónimo

En el índice del post verás que se enlaza la segunda parte de la comparativa pero los apartados correspondientes a librería, autopromoción, servicios de pago y comunidad no llegué a hacerlos porque me di de baja de Lulu, por los motivos que explico en este post.

Siento no haber terminado lo que me propuse en un principio, más que nada por los lectores. Le dediqué mucho interés y tiempo a ello, pero no veo sentido a seguir promocionando unas herramientas que dan semejante trato a sus usuarios.

Por lo demás, ten en cuenta que esta comparativa es de julio de 2008, cuando Bubok apenas había arrancado y Lulú no había subido los precios, así que algunas cosas pueden variar.

En el blog de Antonio Castro, puedes encontrar muchos artículos dedicados a la autoedición y, especialmente, a Lulu, cuestiones de maquetación y software libre.


Lamento no poder ser de más ayuda.

Saludos