Poesía en las paredes

Curioseando por mis suscripciones en delicious di con La ciudad de los poemas en las paredes, artículo que habla de Leiden, ciudad holandesa donde tuvieron la feliz idea de continuar la costumbre anónima de grabar poemas en los edificios. El proyecto, que comenzó en 1992 y finalizó en 2005, tuvo además el acierto de no limitarse a transcribir los 101 muurgedichten (literalmente poemas en las paredes) que lo integran. Su escritura y situación, siempre en versión original (con las correspondientes traducciones al holandés y el inglés), están cuidadosamente diseñadas de tal forma que aportan un contexto coherente, integrándolos en el entorno, como si lo extraño fuese que no estuvieran ahí.



poema BorgesPoema Konrad Bayer
Poema BashoSoneto Shakespeare

Como no podía ser de otra manera, el proyecto es también un interesante reclamo turístico que, mediante la ruta de los poemas nos sumerge en la ciudad de una forma diferente. Para los que, como yo, no tengan ni idea de holandés, les recomiendo seguir aleatoriamente todos los enlaces de la página principal, con datos adicionales como, por ejemplo, fotografías de poemas en las paredes de otras ciudades del mundo o el práctico artículo en la wikipedia holandesa, que reune en una sola tabla todos los datos relevantes así como sus respectivas fotografías en wikimedia commons.

En definitiva, una iniciativa que me encantaría ver por mi ciudad donde, sin embargo, parece que prefieren cerrar teatros para reformas interminables o posterior imposición de precios prohibitivos, derribar centros de cultura para poner aparcamientos y cambiar bibliotecas por chalets de lujo. Qué suerte vivir aquí.

¿Y en la tuya?

3 Comments:

MsNice said...

en la mía también les encantan los aparcamientos, y cada vez tenemos menos árboles.
Una vez en el jardín botánico pusieron piedras con haikus, pero en su traducción al valencía, no vaya a matarnos la exposición prolongada a la belleza

Gotardo said...

Yo lo que echo de menos aquí es un club de Jazz o un garito por el dentro donde hagan conciertos para estar tranquilamente. También deberían explotar mejor el teatro.

Farándula said...

Está claro que en todas partes cuecen habas y los responsables de los departamentos de cultura se dedican a promocionar únicamente lo que les da réditos electorales.

Gotardo:

Lo de los locales es ya una cuestión de iniciativa privada, de como se promocionen y la reacción de la gente. En Las Palmas teníamos un sitio magnífico, el café-teatro La Fábrica, qué cerraron repentinamente por problemas de insonorización, me enteré el mismo día que iba a ver a un amigo cuentacuentos, al llegar y verlo cerrado. Después nunca más se supo.
Algunos como el Cuba-Libro cerraron porque no daban dinero y otros, como su vecino el Charleston Café siguen en la brecha y creciendo.

Lo que es triste es que haya más voluntad de inversión desde la empresa privada que desde las instituciones.