Canarias ¿el arte puede morir?

Esta frase dio nombre a un proyecto colectivo y, durante algún tiempo, recibió como grafiti a los visitantes del cine/teatro Guiniguada (alias el de la eterna reforma, uséase, esperamos a que se caiga a cachos y nos construimos unos pisitos chachipiruli).

Ahora el enunciado va camino de perder la interrogativa con otra buena noticia en Canarias7 (los enlaces y negritas son mías):

El Festival de Cine, en el aire por falta de apoyo político:

La décima edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, a una semana de su inicio –el próximo 6 de marzo–, está en el aire. No dispone de presupuesto y parte del equipo de gobierno del Ayuntamiento capitalino apuesta por no celebrarlo este año.[...]

A la espera del concejal de Hacienda, Rodolfo Espino, está la décima edición del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, que, en teoría, comienza el próximo viernes, 6 de marzo. El certamen sigue a la espera de que se facilite la partida presupuestaria necesaria a la Sociedad de Promoción, responsable del certamen y del Festival de Teatro y Danza, que está previsto para principios de junio y que tampoco se sabe si tendrá continuidad.
Claudio Utrera, director del Festival de Cine desde sus inicios, confirmó ayer que, a estas alturas, aún «no tiene el presupuesto» de esta edición. Es más, a una semana de que comience la décima edición del certamen, queda buena parte de la edición del pasado año por pagar...

Me han sorprendido más aún los comentarios, que vienen a decir que el festival no interesaba a nadie y que era muy caro... pues si ellos lo dicen. Yo un año me quedé sin entradas para La noche más freak (dos largos y tres cortos en sesión continua por 5 euros), se podían comprar abonos, y las entradas individuales costaban unos 3 euros. El festival es una de las pocas ocasiones del año que voy al cine, además de suponer una inyección de público importantísima para los únicos multicines de la ciudad que apostaron por el cine menos comercial y, en consecuencia, siempre a punto de echar el cierre (no serían los primeros).

Para ponernos en antecedentes:

Las Palmas de Gran Canaria fue ciudad pepera durante doce años. Desde 1995 hasta 2001 tuvo como alcalde a José Manuel Soria, momento en que marchó a presidir el Cabildo de Gran Canaria (órgano de gobierno insular) y fue sucedido por Josefa Luzardo (más conocida como Pepa). Ambos perderían sus respectivos cargos en 2007, cuando los socialistas arrasaron en la isla (no sufran, que Soria no pasa hambre).

Si hay algo que caracterizó a ambos alcaldes (y me da que es cosa común en su partido) es cierta obsesión faraónica por hacer megaproyectos (la circunvalación o el nuevo estadio), por internacionalizar y vender imagen de ciudad supermoderna. Así, al llegar las elecciones, podían decir hemos hecho esto, esto y esto otro... ¡mírenlo, ahí lo tienen!.

Y es verdad, ahí lo teníamos: mientras por los barrios mal comunicados que constituyen el grueso de la población no pasaba un maldito barrendero (y mucho menos un policía, estaban todos ocupados cerrando bares y chiringuitos carnavaleros), la matraca de las obras y magnos eventos copaban los medios.

De esta política salieron auténticas memeces y despilfarros; la innecesaria repavimentación de Triana, el campo de golf municipal (ese deporte de masas, total, nos sobra agua para regar los 9 campos de la isla), la reforma el derribo de medio Centro Insular de Cultura (sala de cine y laboratorio fotográfico incluidos). Salieron también iniciativas culturales muy interesantes como el mencionado festival de cine y la creación del Gran Canaria Ballet.

Cambió el gobierno y lo primero que hicieron fue cargarse el Ballet. Llegaron tras la anticipada reinauguración del Teatro Pérez Galdós y ahora tenemos el único teatro dónde no hay teatro, sino ópera a precios impagables (y encima tienen la cara de pedir guías gratis).

Vale, estaban mal gestionados, salpicados de amiguismo, corrupción e irregularidades. Pero eran mejor que nada. Y el festival de cine además es (¿era?) accesible, variado y de calidad. Como muestra les dejo el programa del año pasado: un recorrido por las diferentes proyecciones a través de itinerarios conceptuales representados como líneas de metro.




Vamos, vaya usted a buscar estas películas en los multicines de cualquier centro comercial... lo mismito. Y hay quien parece alegrarse.

Actualización: Hacienda desbloquea por vía de urgencia el dinero para el Festival de Cine. El presupuesto se reduce en un 50%.

2 Comments:

Literacultura said...

Hola espero que no sea de molestia.
Somos un nuevo blog de literatura y cultura, encofados mas en la literatura porque en ella es claro que siempre hallaremos algo de cultura.
Nos gustaria saber si podemos afilar tu blog en el nuestro y nosotros en tu blog.
Asi para promocionarnos mutuamente.

Buen blog porcierto.

www.literacultura.blogspot.com

Farándula said...

Literacultura

No realizo intercambio de enlaces. Este blog, con sus virtudes y defectos, procura promocionarse por sus contenidos y se relaciona "socialmente" (es decir, enlaza y lo enlazan) de forma natural.

Siempre visito los blogs de aquellos que comentan. A algunos los he acabado siguiendo porque me han gustado y están en la barra lateral, en mis feeds o en mis marcadores. Otros no me han interesado lo suficiente.

Nunca enlazo "porque sí", ni digo que sigo blogs que realmente no leo. Así de simple.