Evasión (III)

Vuelvo aquí y, por una vez,
no me resulta doloroso.
Tal vez porque, sin saberlo,
germinan en mí nuevas raíces
a las que he negado la batalla.

Me recreo en mis lamentos e insisto
-sobran ya las confesiones-
mano alzada y corazón
en la garganta: No soporto
tanta realidad y maldita falta
que me hace ser más fuerte.

2 Comments:

(!) hombre perplejo said...

Lo que se lee sin esfuerzo ninguno, se ha escrito siempre con un gran esfuerzo. (Jardiel Poncela)

Farándula said...

Jeje, gracias por el halago, has citado a uno de mis dramaturgos favoritos. Grande Jardiel.