Estación continua

Tendrás que arrancar de mis frías manos muertas
la estación que se deshace. Este mal nórdico
-norte, no polo geográfico o magnético,
norte quimérico, pagano escalofrío,
tundra continental- que me consume. Yacen
verdes campiñas bajo la nieve dorada
y un espectro plastidecor sobre el tejado,
tan vivos como la retina digital
sepa proyectarnos. Falsa resurrección
del tibio invierno a contraluz ecuatorial.

Me dejo deslumbrar. Miro el paisaje.



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Este poema lo escribí para el II Concurso Poesía + Letras de Primavera con la estación de las florecillas como tema sugerido y el reto de buscarle una pequeña vuelta de tuerca. Para variar no me comí un rosco, pero bueno, estoy bastante satisfecha con el resultado, sobre todo teniendo en cuenta que partí de una frase de Charlton Heston para armar un poema que no pretende ser humorístico (ya me dirán si lo parece).

El texto se sostiene sobre una reflexión a raíz de un post de David de Ugarte en el que decía:

Los que me conocen saben que siempre he sido un gran batallador frente a la aculturación que va pareja no a la globalización sino al carácter asimétrico de las nuevas hegemonías y lenguajes que surgen de ella. ¿Qué entiendo por aculturación? Pues ese complejo lamentable que lleva al deseo de fingir el medio. Ejemplo, en mi tierra la asunción de la piel clara y el pelo liso y rubio como patrón de belleza (ergo camomila a gogo), los niños pintando las casas con jardín verde y tejados con dos aguas cuando nuestras casas son blancas, de tejado plano y no crece la hierba ni patrás, sino la grama… ya sabéis.

Yo soy un bicho de ciudad, una ciudad costera donde la Navidad se celebra con belenes arenosos a temperaturas mínimas de 15 grados. El viento nos llega del este, siroco cargado con partículas del desierto sahariano; no hay nieve, ni ríos y toda vegetación urbana se reduce a palmeras punzantes y césped municipal de carísimo mantenimiento.

IMG_2557.JPG

Pasé sin embargo mi infancia en otro lugar, a miles de kilómetros de aquí, donde cada fin de semana subíamos a coger setas al cercanísimo monte, envueltos en niebla y humedad. Allí sabías claramente cuándo acababa una estación y comenzaba la siguiente porque, al notar el sol calentándote la piel a través de la ventana, te daban unas ganas tremendas de salir a la calle.

Pero cada día que pasa siento que esos recuerdos se desvanecen, sustituidos por los mismos que llevan a los palmenses a disparar la venta de guantes, gorros y bufandas que no van a utilizar, a pintar muñecos de nieve, a pensar lo bonita, verde y florida que es la primavera tras el terrible invierno y dedicarle poemas al asunto. Los mismos a quienes Unelco les dice que su factura de la luz se dispara debido al mayor consumo de electricidad en esa época.

Es algo ya interiorizado, asumido en una forma de sincretismo difícil de explicar ¿realmente alguna vez estuve en aquel monte, tan verde que hacía daño? ¿o no es más que otra de esas imágenes llegadas a través de pantallas y lecturas? Entre el photoshop y la memoria me pregunto cuál es la diferencia, consciente de que en realidad no me importa. Me gusta el bricolaje.

5 Comments:

MsNice said...

Hola farándula, no he comentado nunca, pero sigo mucho tu blog.

Cuando lees no pones voz de poema, ni de cuento, más bien de novela ¿es premeditado?

¿Tiene que ver con el tono quirújico del poema? Porque vas al centro de la cuestión, así sin florituras. (pena del paciente del cirujano que se crea la Pimpinela Escarlata, en serio)

Farándula said...

¿Cómo que no comentas mujer? Si eres de las primeras que me hizo saber que el blog lo leía alguien :) Se agradece la visita en todo caso.

Ojalá fuera premeditado, es que me sale así, soy una inepta para esto de recitar... Grabo el poema 20 veces y las 20 suena igual, por más que intente imprimir determinadas emociones a según que palabras (de hecho quería declamar los versos 6º y 7º con una especie de tono asombrado, pero nada, no había manera), la distancia entre lo que suena en mi cabeza y en mi boca es abismal; o me sale un tono desapasionado o excesivamente teatral.

Lo mismo me ocurría cuando hacía teatro en el instituto, me daban el personaje más rígido y sosainas de la obra (y encima decían que me venía al pelo, ¡la madre que los p...)

La única forma que conozco de exteriorizar es por escrito, y tampoco es que sea la octava maravilla... pero vamos, a actriz seguro que no me meto.

Jules said...

¡Jelou! Me ha encantado este artículo en concreto porque es de los pocos que te he leído en el que te "dejas" , hablas de tí, aunque ya sé que tu blog es más técnico/literario. Pero sí, entiendo que a veces el tiempo hace que uno medite si esos recuerdos los ha ampliado la imaginación. Una obviedad, no me la tengas en cuenta: puedes volver a visitar esos lugares.

En cuanto al poema, es bueno, y lo sabes. Que voten o no es una cuestión que no es vinculante con la calidad de un texto.

Me gusta el texto sobre la ciudad y tu visión de la misma, cantidad: ya te digo, de lo mejores que te he leído, por lo personal. ¿Hay más?

A mí -dirás que soy un pelota, pero no- me suena GUAY, pero a mi gata se lo he puesto en alto y acaba de salir al pasillo, ¿querrá decir algo? Ya sabes que tienen un oído finísimo ^_^ Me gusta el tono grave de tu voz, y suena muy a tí hablando, así que por otra parte está conseguido porque es TU poema, ¿no? La poesía era para ser recitada, y tu lectura dice claramente cómo SIENTES y con qué intención se ha escrito -sobre todo en las partes que pasas volando por el verso, mientras que en otros casi te detienes en cada palabra-.

Si te sirve de consuelo, a mí que tampoco me pongan un micro porque tengo la otra tendencia, a ser muy teatral y sobreactuado que lo flipas. Un día pongo uno. ^_^

¡Un abrazote!

P.D.: No me he olvidado de la entrevista, take it easy ^_^

Francis said...

Me ha gustado bastante pero creo que la palabra "plastidecor" desentona demasiado, casi chirria con el resto. Por ejemplo a mi me ha despistado en mitad de la lectura y me ha obligado a mirar la foto de al lado, jeje. Sin ese despunte creo que el texto seria redondo.

Farándula said...

Jeje, cuidado Jules, que con comentarios así me da el vértigo cada vez que miro desde lo alto de mi ego :)

Qué cosas, para mí que la mayor parte de los posts son incluso demasiado personales y a tí te parece justo lo contrario.

Enlazo tres que quizás no has leído y escribí mirando tierra adentro:

Entremés
Otredades: Javier Dorta
Listas

Avísame para esa superentrevista con la que conquistaremos el mundo...

Francis, gracias por pasar y, sobre todo, por ofrecer tu opinión. Es verdad que "plastidecor" puede resultar un tanto disonante, uff ¡no conseguía quitarme esa imagen de la cabeza! Supongo que podía haberlo expresado de una forma más sutil, aunque las alternativas que planteé (arco-iris, espectro multicolor, etc...) no me convencían. Quería que cuadrara con "resurrección" para que la alternancia entre los versos 7º y 9º tejado/proyectarnos; plastidecor/resurrección fuera redonda. Ahí "multicolor", siguiendo con el juego cromático, también habría servido, pero tenía que ser algo, como lo diría, artificial, evocando al tiempo una imagen clara.

No sé, le di tantas vueltas a esa parte que ya no sé qué versión es la buena.

Me alegro de que todo lo demás te haya gustado.

Saludos