Tortura maniquí

Sufrido maniquí

Hace un par de meses, en mi recorrido habitual por los alrededores de la Plaza de la Feria, me llamó la atención una figura inmóvil que, vista de lejos, parecía alguien contemplando la calle desde un viejo balcón. Algo en su posición -excesivamente baja para la barandilla- hizo que me acercara. Entonces topé con esto:


Sufrido maniquí

Al pobre busto -supongo que un maniquí, aunque bien podría ser una escultura- lo habían dejado peor que al Mel Gibson tras el viacrucis, llorando sangre y todo el figurín de dios.

Por si la exhibición durante días de un muñeco torturado -sangrientos muñones al viento- no fuera lo suficientemente inquietante, el penoso aspecto exterior del edificio y un centro de estética justo debajo con el desafortunado nombre de Suxerte, daban a la estampa un punto apocalíptico, como de advertencia bíblica, que ríete tú de Dante y las puertas del infierno

Sufrido maniquí
¡Oh vosotros, los que entráis, abandonad toda esperanza!

Finalmente el condenado fue alejado de miradas extrañas semanas después, así que me alegro de haber guardado la instantánea para el recuerdo.

Ahora bien, ¿por qué estaba en el balcón?. Se me ocurren algunas teorías

  • Prácticas

    Se trata del trabajo de algún estudiante de artes/cine para una película gore y lo sacaron para que se secara la pintura. Eso explicaría su posterior retirada.

  • Venganza

    Opción A, cliente cabreado: El centro de estética le hizo un cristo el maquillaje de boda a una cliente; ella juró ante el altar que no descansaría hasta hundir el negocio.

    Opción B, vecino cabreado: El local es utilizado para organizar macroconciertos y escandalosas orgías por las noches. El vecino de arriba, tras 6 meses sin ser invitado ni pegar ojo, realiza un juramento similar al punto anterior.

    Opción C, vudú: El maniquí es una representación de los buenos deseos del vecindario para con el concejal de urbanismo, quien, tras años de interminables obras, alberga la esperanza de que abandonen el edificio y poder construir 20 apartamentos de lujo en su lugar.

  • Asesinato

    El maniquí no es tal, sino una persona de carne y hueso cruelmente asesinada y disecada cual ardilla por un psicópata que vio demasiadas películas donde decían aquello de "la mejor manera de ocultar algo, es exponerlo a la vista de todos".

    Lo trincaron y ahora dedica sus días en la prisión provincial a trabajar de modisto y tallar figuritas de ajedrez. Por las noches pica la pared tras un poster de Sylar en cueros mientras planea como matar a Bart Simpson.


Se aceptan alternativas... manifiéstate, oh, creador, y sácanos de dudas.

4 Comments:

Julio said...

Vale, confieso: antes de entregar el manuscrito a las editoriales, decidí dar un aviso tipo El Padrino, pero en vez de poner la cabeza de un caballo en la cama del susodicho, decidí cargarme a uno así aleatorio y disecarlo como coacción. ¿Cómo lo hice? Justo me encontré a Sylar en el Carrefour de Hoya de la PLata y le dije: mira, estos tios tienen el poder de saber lo que tiene calidad y tal, ¡y no hay nada que le guste más a este que coger poderes! Si es que lo tengo "catao".

Era imposible que me dijera que no y tal. A mí no me iba a hacer nada, no tengo poderes, y encima le compré un muñeco animatrónico de Peter Petrelli que hizo que le resbalara una lagrimita -yo creo que se gustan y hay un rollo gay subliminal muy evidente-. XD

Luego les envié un mensaje via Twitter a los editores para citarlos bajo el centro de estética y estremecerlos.

Si esto no funciona ya no sé qué voy a hacer XDD

Moisés said...

Confieso que en Navidad he tenido más de una vez la tentación de dejar así a alguno de los Papá Noel que penden de los balcones.

(!) hombre perplejo said...

Todas las hipótesis me parecen igualmente terroríficas. Quizás en ese piso aún vive Syd, el niño vecino de Andy en "Toy Story".

Julio said...

¡Hola! Qué raro, yo por aquí. Pues tengo una buena excusa, querida poeta admiradora de Vicky el Vikingo o los galos de la irreductible aldea.

Me han nominado para un premio en la red -no te descojones, conténte-, y las bases del mismo son elegir a seis personas más para difundirlo.

¡Y te ha tocado! La vida es dura, lo sé. Yo mismo me siento un poco perplejo pero hay que reponerse. Más info, en mi blog. ^-^