Acerca del bookcrossing

Logo BC


El siguiente audio es la conversación sobre bookcrossing que mantuve con Javier Benítez del programa La mañana del verano de COPE Las Palmas. Aparte de repetirme más que el ajo creo que se tocan todos los puntos básicos para quien quiera saber qué es esto del bookcrossing, cómo funciona y dónde encontrar más información.



Aclaraciones

Aunque soy usuaria de bookcrossing desde hace un par de años y pasaba con cierta frecuencia por los foros, no soy ninguna experta ni nada parecido. Tampoco estoy 'afiliada' -en todo caso registrada- no es ningún sindicato u ONG, ni siquiera una asociación cultural. No hay lazos legales, cuotas, obligaciones ni ánimo de lucro, somos simplemente personas a las que nos gustan los libros. La web se mantiene por la buena voluntad y aportaciones de sus usuarios. En este sentido el término 'activista' no debe interpretarse como algo político ni afín a una u otra ideología.

Recientemente me he involucrado un poquito junto a otros foreros en la gestión del mirror español con motivo del cambio de webmaster y la futura remodelación de la página. Esto implica la recopilación de noticias, actualización de mapas y esta charla inesperada, caída por ser la única insular que pasaba por allí en ese momento.

Los datos que me preguntaron no los tenía a mano en ese momento, así que respondí un poco a la buena de dios, rezando para no meter la gamba demasiado, cosa que increíblemente no sucedió.

Estos son los datos correctos según la web americana:



Si te gusta la idea y quieres saber más, pásate por la web de Bookcrossing España, su canal en youtube o la zona oficial más cercana.

4 Comments:

JoSeK said...

La verdad que siempre que leo o escucho acerca del Bookcrossing me entran ganas de liberar algún libro, pero es que luego miro mi estantería y me cuesta desprenderme de alguno de mis pequeñines :P

Por cierto, ahora al menos ya te pongo voz :)

Farándula said...

Josek

Obviamente hay libros que uno quiere volver a leer, o tenerlos ahí simplemente para consultar o por puro coleccionismo (en mi caso las novelas del Mundodisco, los libros técnicos y los cómics son intocables), pero, si lo miras friamente siempre hay obras que no requieren más lecturas.

En mi caso yo suelo liberar tres tipos de libros:

1-Los que ya eran libres, es decir, encontrados en una zona oficial. Los leo y los vuelvo a soltar, no en donde los encontré, sino por la calle.

2-Los que tengo repetidos. No es que me los compre a pares, pero en ocasiones tengo una misma obra en un libro individual y como parte de una antología del autor; o una edición de bolsillo cutresalchichera y otra edición crítica posterior. Así que libero la obra individual o la edición de bolsillo. También se dio el caso que, al unificar bibliotecas con mi pareja, nos encontramos con muchos ejemplares idénticos.

3-Los libros que no me han gustado o sé a ciencia cierta que jamás voy a releer: aquí entran los típicas lecturas veraniegas o algún que otro engendro, como los libros de la Quinta Era de Dragonlance.

Como alternativa, si no quieres deshacerte de tus propios libros, vete a una zona oficial o de caza por algún sitio cercano (puedes ver los libros disponibles en la sección "go hunting" de la web americana), coge un libro que te guste, léelo y vuélvelo a liberar.

O pásate por los foros y apúntate a un bookray (cadena de lectura en la que el libro se pasa entre usuarios por correo y el último de la lista libera el libro "en la jungla").

Opciones tienes :)

ac24 said...

Siempre he pensado que cuando un libro cae en una estantería, por coleccionismo, por desidia, porque ya lo leí... muere. Sólo está vivo cuando es leído.

Yo no practico bookcrossing (raro es que no hayan salido bromas al respecto, ya me entiendes), pero sí he llevado bolsas de libros a las bibliotecas municipales. Aunque quizás esto sólo suponga cambiarlos de lugar.

Farándula said...

Ac24

Lo bueno de llevarlo a bibliotecas es que estás haciendo ese libro accesible de forma permanente y segura a todo el mundo y, por lo que cuentas, de todas maneras no los ibas a releer. Las bibliotecas son muy necesarias como repositorios gratuitos, estables y neutrales de conocimiento.

Lo malo -aparte de las limitaciones inherentes al préstamo- es que a las bibliotecas normalmente sólo va quien ya es lector y busca un libro concreto, mientras que en el bookcrossing los libros salen a la calle (si Mahoma no va a la montaña...): se lo puede encontrar cualquiera -sea lector o no- y queda completamente a su elección qué hacer con él. Es una forma de convertir los libros en parte del paisaje urbano, fomentando el acto de compartir y la cultura del reciclaje sin burocracias ni intermediarios.

Obviamente esto se puede hacer sin necesidad de registros, webs ni otras vainas (lo cual es bueno, pues el movimiento no queda condicionado a nada ni nadie) pero la emoción de poder saber qué ha sido de ese libro que dejaste por ahí (cosa que ocurre poco, es verdad) es un incentivo enorme para seguir haciéndolo.

PD: Muy interesantes los artículos de tu blog referentes a las aduanas y correos en Canarias. Da vergüenza ver cómo sólo somos Europa cuando interesa y para todo lo demás master card.