Elogio de lo menor

Soy una superheroína enmascarada
no me conocerás, pero me enfrento
a un sinfín de horrores cotidianos
e innúmeras victorias sin valor alguno.

Con falsa humildad desdeño ahora
-cuando las cosas diminutas son un mundo-
la gesta trivial, épica nimia,
minúsculo relato; hoy ya no espero
aclamaciones por despertar cada mañana.






Resulta difícil explicar porqué las cosas pequeñas poseen sobre nuestras vidas una influencia y atractivo tan desproporcionado; hay personas para las que el más leve cambio supone una hazaña temeraria y otras que viven arrojándose al precipicio por evitar una rutina que, como el chirimiri, no se siente hasta que cala el tuétano. Quien sintetiza la inmensidad en un meditado proverbio y quien la construye por acumulación de miradas casuales.

Existe toda una corriente artística y cultural que orbita anclada a la gravedad minimalista, a punto de colapsar sobre sí misma y engullir cualquier variante de lo breve. Siempre me llamó la atención que triunfara este concepto -completamente opuesto a mi idea de la concisión- definiéndose por el acto de despojar de contenido el paisaje cuando, de la misma forma que el compositor anota silencios en la partitura o mide sus pausas el orador, es precisamente la ausencia el contenido que sustituye lo visible. Ni es menor todo lo pequeño ni toda sobriedad está desnuda.*

Sirva esta reflexión para invitarles -advierto que soy parte interesada- a asomarse por alguno de esos microcosmos personales que Iulius está reuniendo en su proyecto Nanoediciones:


Nanoediciones se pretende la mínima expresión editorial. Textos minúsculos listos para imprimir en un único DINA4 y con instrucciones de plegado para darle forma de diminuto nanovolumen.


*Antes de que lo señale algún lector ya les aclaro yo de qué les suena la frase. Pasé la mañana releyendo pasajes de ESDLA en busca de una cita; no la encontré pero esta otra me rondó el resto del día No es oro todo lo que reluce / ni todo el que anda errante está perdido

11 Comments:

Iulius said...

Mil gracias por la mención, Farándula. Es un lujo poder contar con "Egolatrías" (que nadie se lo pierda). No sé si lo pequeño es bueno (aunque quiero creer que sí) pero sí estoy cada vez más convencido de que, hoy, lo grande es malo. Un abrazo.

Moisés said...

Qué bueno ver crecer a nanoediciones.

A ver si contribuyo algún día, con lo que me gusta ser breve e ir al grano todavía no me ha dado por la microficción.

Una curiosidad sobre la frase de El Señor de los Anillos, en realidad la traducción de la primera mitad es incorrecta. Realmente la frase es "No todo el oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida" (en referencia a la verdadera condición de Aragorn pese a su apariencia).

Farándula said...

Pues anímate hombre, que por algún lado hay que empezar...

Sobre la frase, he leído un montón de versiones distintas, aunque creo que me quedaría con un remix de la que puse y esa que comentas No es oro todo lo que reluce / ni toda la gente errante anda perdida

No me parece mal que se haya traducido adaptándolo a un refrán español, en mi opinión el sentido queda muy claro aunque la frase tenga una connotación negativa en nuestro idioma (por cierto, ya que lo comentas, una de las cosas que no me gustó nada de las películas fue cómo privaron al espectador de la sorpresa de ir conociendo poco a poco la identidad de Trancos)

Iulius said...

Moisés: no tiene que ser forzosamente "nano", un relato de unas 500 palabras encajaría perfectamente para publicarse como volumen único ;O)
Y vuelvo a guiñarte el ojo ;O)

Moisés said...

Eso parece más asequible para mí. Mumble mumble...

vittt said...

elogio tu elogio de lo menor. cuando me aciertan el tuétano me ruborizo

Farándula said...

Sr vittt

Permítame deshacerme en elogios hacia su elogio de mi elogio, el tuétano es una cosa buenísima -miles de perros lo atestiguan- y no me cabe duda de que Muerte sonríe para sus óseos adentros -bueno, en realidad siempre sonríe- cuando visita alguno de sus epitafios. No obstante, debo hacer notar que últimamente deriva peligrosamente a la otra parte de la anatomía preferida por los canes con insistencia, mucha insistencia, una insistencia extraordinaria. Temo por la salud de su robot de compañía así que le recomiendo encarecidamente que vuelva usted a fumar para que todo esto adquiera sentido.

kiram said...

Ya se sabe, lo bueno, si breve...
Hay que ser, sin embargo, muy bueno para que lo corto quede así, de un golpe, que con tan poquito estemos leyendo tanto.
El poema genial, como siempre!

Besos!

P.D. Julio dice de quedar a unas cañas un día de estos los tres. Di que sí! Que hace que no te veo una eternidad!

Farándula said...

Jeje, gracias, gracias...

Lo de las cañas cuando queráis que me va haciendo falta ver a algún ser humano de vez en cuando :P Avisadme con antelación para poder arreglarme con la nena.

Por cierto, este viernes es la noche de la birra gratis, uséase, la más freak del festival. Ya tengo preparados huevos podridos para recibir a Palacios.

kiram said...

Pues cuando ustedes quieran y puedan, porque yo estoy más o menos libre. :)

Iulius said...

Ya que veo por aquí a kiram... ¿A qué estás esperando, mecachisenlamarimorena? Fdo. Nanoediciones.com