miércoles, 12 de junio de 2019

Cambio de clase

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidenciaQuién lo iba decir, más de tres años ya desde mi última neura en este lugar dejado de la mano del diosito menor 2.0, cual matojo rodante por el desierto de Sonora. Me fui de Twitter, me fui del blog y la escritura, me fui de mi país, me estoy terminando de ir de la UNED y, por dejar, dejé hasta el tabaco, lo cual sospecho me ha descolocado ligeramente la azotea; porque si uno de los cuatro rasgos distintivos de tu avatar es un pitillo, no solo has salido de una adicción que te mataba en cómodos plazos, también te has arrancado un trozo de tu identidad.
Amortizas la sobredosis de oxígeno con deporte para descubrir que ya no tienes veinte años y los diez con el culo pegado al sofá te han dejado la espalda torcida y quince kilos de más. Te pasas a la gimnasia de mantenimiento, el Chi Kung, el Yoga. Haces el saludo al sol y el movimiento del fuego que ni Goku soltando kamekamehas. Te compras una esterilla de las buenas. Instalas Myfitnesspal en el móvil y venga a contar: calorías, carbohidratos, raciones de fruta y verdura, lo que sea; cambias azúcar por infusiones y espaguetis integrales, aunque tú te comerías un Obélix glaseado. Pasas de no hacer nada a hacerlo todo, y la cosa te sienta incluso bien, aunque aquello es de un sacrificado que no te da la vida; sigues por tu salud y porque, efectivamente, eres una señora con mucho tiempo libre en pleno proceso de ensimismamiento.
La migración me trata bien en lo económico. Evoco la amargura de vivir a un imprevisto del abismo, los remordimientos por un gasto banal, la incomprensión del mejor situado, la lucha permanente contra el desánimo mientras malgastas tu juventud intentando salir de la precariedad... y es como si todo aquello le hubiera sucedido a otra persona, en otra vida. Ya no me preocupa si llegaré a fin de mes, sino cuánto podré ahorrar, pero mi cabeza sigue en estado de emergencia y los valora al mismo nivel. Como con el tabaco, estoy atrapada en un esquema mental que ya no vale y vivo mi nueva realidad material entre la incredulidad y el duelo, porque de la pobreza se sale con culpa de superviviente y pánico a volver.
Estudio la oferta de máster en otras universidades a distancia, todas privadas y muy caras, pero que con la beca de matrícula del Ministerio resultarían pagables [1]. Veo que supero el tope de renta máximo en una cantidad obscena y me inunda la vergüenza de haberlo pensado. Estreno tele nueva, más grande, que compré sin esperar a que se rompiera la pequeña; en las noticias piden donaciones para las víctimas de un desastre que hace un lustro habría despachado con que la caridad es un parche, las ONG buitres de la miseria ajena y yo no tenía ni para pipas. En la web de donaciones me preguntan si prefiero salvar niños haitianos o mozambiqueños. Pido un recibo para desgravar mi heroicidad ante Hacienda.
Siempre creí que el aburguesamiento no era más que acostumbrarse a vivir entre comodidades, hasta el punto de percibirlas como necesidades básicas, los famosos "problemas del primera mundo"[2]. No es que haya olvidado de dónde vengo, simplemente sé que ya no vivo ahí, sé que otros llegarán, sé que muchos no saldrán nunca y sé que poco puedo hacer por unos u otros, porque la realidad es que salir yo sólo me ha salvado a mí. Contemplo en directo mi propio proceso mental de desclasamiento, entre tantas identidades colectivas que se han ido cayendo: el paro y la ausencia de profesión definida me excluyeron de los trabajadores, la migración me despojó de la ciudadanía, la todopoderosa maternidad va legando su gobierno; la red es la fosa que acumula corporaciones psicópatas y masas enfurecidas de las que me niego a participar... al final sólo vas quedando tú, huyendo hacia el interior, a la actividad intelectual, los allegados, el cuidado personal y, en general, ese espacio seguro y blandito que te has creado, ajeno a lo que pasa fuera de esta área de pertenencia cada vez más reducida.
Releo el blog y me pregunto quién será esta chica que, entre cursi y cabreada, tanto se expone y obsesiona con los mismos temas y, en el colmo del egocentrismo, me admiro de su prosa rotunda e intento imitar un estilo que me va como los pantalones del ayer.

1. Sí, se puede pedir beca para una universidad privada por la cantidad establecida en precios públicos; pero dados los límites de renta está claro que para pagar el resto de la matrícula necesitas una fuente de ingresos no computable: ahorro, crédito, familia...
2. El último grito en Múnich es no encontrar Putzfrau, aka limpiadora. Selbsvertständlich que hable alemán y te haga toda la casa en tres horas por cuatro perras.

8 comentarios:

Moisés Cabello dijo...

Por esto nunca quito los blogs que no se actualizan de mi lector de RSS :)))

Me alegro mucho de que hayas encontrado tu lugar allende los mares. Recuerdo leerte lo duro de empezar allá. Tu experiencia me recuerda a la mía en mi propia tierra. Afortunadamente en el último año también he encontrado luz al final del túnel y de pronto me he convertido en otro burgués.

No soy quién para decirlo considerando lo dejada que tengo la escritura, pero espero volver a leer versos tuyos por aquí un día.

Un abrazo.

Farándula dijo...

¡Moises! Qué alegría saber de ti, y además para bien, es increíble cómo cambia la vida a veces.

Tanto como encontrar mi lugar, pues no sé, este país tiene también sus miserias y no me veo para toda la vida, pero sí que he encontrado esperanzas realistas de mejora, en vez de una muralla al frente y la indigencia por la espalda.

Justo estuve revisando la lista de enlaces del blog ¿no tienes ya sitio propio?. Es una pena, yo siempre he escrito cuando me da el aire, pero a ti te veía con opciones profesionales; hace poco releí un relato tuyo que tenía archivado por ahí, "¿Se encuentra usted bien?", es muy bueno.

Publicar versos lo veo complicado, pero renové el dominio para rato, así que algo haré con él. Creo que muchos volverán a blogs y foros tarde o temprano, la "comodidad" de algunas redes empieza a no compensar, incluso sitios teóricamente más libres, como Medium, tienen sus limitaciones. Quizás no sea el boom de entonces, pero al final muchos necesitamos un punto fijo donde pasar a saludar de vez en cuando.

Moisés Cabello dijo...

Llevo varios reinicios fallidos del blog (aunque renovando siempre el dominio también) y la escritura... salir del amaterismo requería de un tiempo y constancia incompatibles con mi vida humana. Aunque sigo (siempre) con el runrún, y queriendo empezar algo “cuando me ponga”. Este verano me voy por primera vez al Celsius 232; retomar el contacto con el mundillo seguro que me carga las pilas.

Lo cierto es que me veo antes volviendo a blogs y a foros que seguir en Twitter. No te pierdes mucho al haberlo dejado. Hice lo propio con Facebook y fue un alivio. Todas esas cosas van y vienen, pero como has dicho, la página de uno siempre está ahí :)

Anónimo dijo...

¡Hola! He visto en tu blog que eres graduada en Hispánicas y vives en Alemania. No es por nada, pero ¿ trabajas de algo relacionado con el grado? Yo lo estoy terminando y me gustaría saber las opciones de empleo fuera de España.

¡Saludos!

Isabel

Farándula dijo...

Hola Isabel. Te cuento lo que yo veo por aquí:

-No trabajo en nada relacionado porque me he metido en una segunda carrera, temas de informática, con prácticas pagadas (Duales Studium). En esto sí se nota el cambio de país, pero ten claro que aquí se valora mucho a los profesionales cualificados (construcción y técnica), sanitarios e ingenieros/informáticos, nada más. También piden gente para Hostelería, la FP de maestras de guardería, y otras FP Duales pero siguen siendo profesiones mal pagadas salvo en los puestos de responsabilidad.

-Si eres informático te contratan hasta con el inglés de Muzzy, para el resto de mortales lo que abre puertas es un buen alemán y una jeta de aquí a Pekín

-La opción laboral clara con Hispánicas es profesora de ELE. De hecho me la había planteado para seguir mientras tanto con el master, pero después de ver el panorama decidí que era condenarme a salarios mediocres de por vida.

-El trabajo en academias privadas funciona como en España, eres autonóma, pagas una pasta en seguros y cobras la hora con suerte a 20€. Sé que mucha gente da clase en el VHS, pero desconozco las condiciones económicas. Si te lo montas por tu cuenta puede irte mejor pero requiere cierta inversión (alquileres imposibles) y diferenciarte de los chorrocientos mil hispanohablantes que pueden y de hecho dan clase días sueltos para sacar un dinerillo. En ese nivel no es una profesión reglada y con el membrete de nativo y un curso del Cervantes te alcanza.

-Para dar clase en institutos, al menos en Baviera, el español sólo se imparte como tercera lengua del Gymnasium lo que limita el número de plazas disponibles. Mejor busca info en Internet sobre las condiciones actuales, pero casi seguro que tendrás que hacer dos añitos de Universidad aquí para completar 120 créditos de formación porque los profes estudian dos materias en la carrera, tipo "major" y "minor" más las prácticas de dos años (pagadas) y con Hispánicas sólo tienes una.

-Está la vía académica, pero aunque me interesa la investigación, a mi el tema me ha pillado ya mayor para meterme en tesinas. Si aún estás en la edad yo iría de cabeza a por un lectorado de español en una Universidad extranjera. El ministerio saca plazas todos los años: https://www.aecid.es/ES/becas-y-lectorados/convocatorias-maec-aecid/lectorados Así pruebas lo que es vivir fuera un tiempo largo y de paso haces currículum.

-Si ya hablas el idioma a un nivel alto también está la traducción como salida, sobre todo la traducción jurada, pero desconozco las condiciones para obtener el sello de poder.

-Quedándote en España y si no quieres dejar las humanidades yo te diría que buscaras alguna cosa a medio camino entre la lingüística/literatura y otra cosa, que es lo que te puede dar trabajo, y que te (auto)formaras para especializarte en ello, sea con una segundo título o autodidacta, mejor si es con gente que ya sabe. Redacción de contenidos, gestión de comunidades, Marketing, corrección editorial, enseñanza de español específico, escritura creativa, guión, lectura fácil (yo creo que hay un mercado ahí, a poco que mejoren las leyes de accesibilidad), lingüística forense (había un master del tema en la Pompeu Fabra), lingüística clínica (o directamente hacer Logopedia), lingüística computacional, fonética y técnicas discursivas (para actores, políticos), demografía lingüística (sobre eso hice mi TFG)... Mira cosas que se hagan en otros sitios, vete allí a aprenderlas y sé la primera en traerlas a dónde vives.

Espero que te sea de ayuda.

Anónimo dijo...

Gracias por la información. Soy logopeda pero me quedó la espinita clavada de terminar Hispánicas desde siempre, y por fin me decidí a retomarlo y ya al año que viene lo termino. Actualmente vivo en Reino Unido pero quiero mudarme y había pensado buscar trabajo como profesora de español o incluso hacer un master en Relaciones Internacionales y entrar a algún organismo tipo la ONU de Ginebra, de hecho he aplicado para prácticas. Hacer una tercera carrera como que no me apetece mucho, la verdad. y tú ¿cuál es la segunda carrera que has empezado?

Isabel

Farándula dijo...

Entonces la situación es muy distinta. A los logopedas aquí se los rifan, hay listas de espera de meses, pero por lo que cuentas imagino que prefieres cambiar de oficio. Tampoco sé las dificultades que podrías tener para reconocer el título, en Baviera son algo especialitos. Vivir solo de dar clases de español es complicado, compaginarlas con otra profesión no tanto, pero si la enseñanza no es tu vocación tampoco creo que valga la pena.

Estoy cursando "Wirtschaftsinformatik", básicamente informática aplicada a la gestión. Filología también era una espina que necesitaba quitarme. En este nuevo berenjenal me he metido porque la oferta casi parecía hecha a mi medida.

El mundo de los organismos internacionales me resulta completamente ajeno, pero parece bastante competitivo y no sé hasta que punto dependiente de una buena agenda de contactos. Espero que consigas las prácticas, mucha suerte con cualquier cosa que decidas.

Isomería dijo...

¡Gracias! La verdad es que filología no sirve para mucho, yo me desesperé mientras lo estudiaba y por eso decidí dejarlo y hacer una carrera con más salida (Logopedia) pero lo cierto es que hay que hacer lo que a uno le gusta, aunque no tenga salidas porque si no es como que te traicionas a ti mismo.

Saludos

Isabel